De vuelos y el arte del kintsugi

En un intento por explicarme a mí misma lo que viví ayer, una urgencia por escribir estas palabras me asalta a la hora de la siesta.

Tuve la oportunidad de asistir a la presentación de la asociación “Mi vuelo ÁSI” cuya fundadora, Isabel Muñoz Hernando,  creó con el objetivo de visibilizar, dar voz y traer conciencia y cambio sobre lo que concierne al abuso sexual infantil (A.S.I.)

Podría haberse quedado en una charla informativa sobre temas que involucran violencia e injusticias, pero no fue así.

Isabel ha hecho un acto de valentía honorable transformando su historia personal en vocación de servicio para llevar a cabo esta tarea de sensibilizar, enseñar y acompañar, a quienes estemos dispuestos a mirar y erradicar esta lacra. 

“Lo que no se nombra no existe”,  Isabel pronunció la famosa frase de ​​George Steiner varias veces durante su charla.

Muchos niños y niñas han sufrido y sufren A.S.I. y quizás no puedan nunca contárselo a nadie, o aunque se lo cuenten, nunca llegue a manos de la justicia. 

Nosotros no lo sabemos.

Quizás sus cuidadores, maestros, familia, no lo sepan.

Pero eso no significa que no exista.

Isabel lo sabe. 

Sabe que sigue ocurriendo y ha decidido ponerle cara a esta realidad usando su energía, historia y corazón. Y desde ahí pudo hablarnos de fórmulas para prevenir el A.S.I.,  de lo que le ocurre a una víctima y toda la sintomatología que la acompaña y lo difícil que es detectarlo. De la culpa, el miedo y la vergüenza como compañeras de camino para personas que sufren este trauma.

Y hasta aquí los hechos más lógicos y racionales del encuentro de ayer.

Entonces, ¿por qué muchos no pudimos contener las lágrimas durante toda la charla?

¿Por qué hemos dormido inquietas? O ¿nos sentimos con resaca emocional?

No sé si podré explicármelo, pero este es mi intento.

Isabel comenzó la charla desde la gratitud, y sin duda esta es la puerta hacia el amor.

Gran parte de su familia estuvo presente, la que la apoya, la que ha tenido que reconstruirse el corazón. Y de repente, mientras la escuchaba y veía a su madre ya a su hermana mirarla con admiración y orgullo, recordé el arte japonés del kintsugi, que significa “reparar con oro”. Con este método se rellenan las fracturas de las piezas rotas con oro, dándole una nueva vida y significado a esa pieza  en lugar de ocultarlas o disimularlas.

Así vi sus corazones ayer, como bellos músculos que laten entre sangre y destellos de oro.

Y no solo estaba su familia, estaba su pueblo. 

Y en ese acto de presencia todos le pudimos decir “ahora te veo, reconozco y honro tu dolor, tu herida, tu fuerza, tu vida, eres inocente y aquí estoy para mirarte con buenos ojos”. 

Y ella no necesita nuestra aprobación, faltaría más, éramos nosotros los que necesitábamos ver y honrar, para poder seguir caminando juntos. 

Todos necesitamos recordar que cualquier persona y más un niño o una niña es inocente ante la violencia de alguien que agrede usando su poder. 

Y en ese gesto de amor y generosidad, de ella hacia nosotros y de nosotros hacia ella, comienza la restauración y entramos todos en un proceso sanador.  

Lo invisible se nombra, deja de estar excluido y le damos su lugar y todos los que pudimos presenciar esa belleza de acto, vemos, por fin, como colectivo, la violencia que se ha ejercido a escondidas, vemos que se sigue ejerciendo, vemos y ya no podemos dejar de ver ni mirar hacia otro lado.

Descubrimos que dentro de todos nosotros late un corazón en pedazos y tendremos que aprender a  rellenarlo de oro.

Querida Isabel, ¡feliz vuelo, estamos felices de que nos dejes acompañarte!

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida por Isabel (@_mivuelo_)

Si te ha gustado ¡comparte!

No te pierdas ningún chocolate bailable

Soy Angela

En este espacio me he dado el permiso de jugar con las palabras, la imaginación y la creatividad…

Mientras no estoy aquí me dedico a crear igualmente, acompaño a profesionales del desarrollo personal para que su proyecto de corazón tenga formato digital. He puesto mis conocimientos en diseño web, marketing digital y creatividad al servicio de personas que ayudan a otras a tener una vida más plena y feliz. Puedes encontrarme en www.angysanz.es

Deja un comentario