Las cuentas claras y el Chocolate...bailable, claro! -
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Las cuentas claras y el Chocolate…bailable, claro!

Las cuentas claras y el Chocolate…bailable, claro!

Alguien a quien admiro mucho, mi padre.
Alguien a quien admiro mucho, mi padre.

Es gracioso ver como después de tantos años y en épocas de crisis se reconoce tu trabajo. Ahora que has llevado a cabo una tarea difícil y que la prensa se hace eco de ello eres la estrella del momento!. Este peculiar perfil que te han escrito es verdad que no acierta en algunas cosas, exagera en otras y se olvida de muchas, pero es un perfil que deja ver algunas pinceladas de lo que hoy eres.

Ni que decir tiene la admiración que siento por tu trabajo y por todo lo que me has enseñado desde que tengo uso de razón, pero no será un perfil así el que te defina. Le faltan muchas de las inquietudes que tienes, de las cualidades y porque no, de los defectos que como todos tu también tienes. Este es un perfil demasiado perfecto que se olvida de los sábados por la mañana escuchando música y enseñándonos las últimas novedades, de los libros repetidos que tienes en la biblioteca y que no sabes, que se olvida de la cantidad de bolígrafos que tienes y que son todos igual de intocables (como los que yo tengo!), que se olvida de los batidos de fresa, de las golosinas escondidas en el cajón, de las motivaciones para hacer un doctorado a estas alturas del campeonato, de tu insistencia en pedirnos que compartiéramos nuestra experiencia en el viaje a Kenya a nuestra vuelta con todo aquel que quisiera escucharlo (y fueron muchos en aquella sala de prensa!), que se olvida de que te has empeñado en que viajemos y viajemos por todo el planeta para ver mas, para comparar, para entender que nada es bueno ni malo, verdad o mentira, que hay gente interesante en muchos lugares pero que hay que estar atento para verla y escucharla,  que se olvida de que has viajado a muchísimos sitios leyendo y ojalá pudiéramos ir contigo a veces, cuando te vas y estas ausente aunque estas presente

En cualquier caso aquí lo comparto con mis lectores para que sepan algo mas sobre el sentido del Chocolate en nuestras vidas, que curiosamente no deja de ser un elemento importante…

Texto de Eloy Mendez: La Nueva España

A Enrique Pañeda le costó regresar a Gijón. No acababa de asimilar que el urbanismo tardofranquista hubiera desfigurado la imagen del barrio de La Arena que él abandonó, con apenas seis años, para acompañar a su padre en una de sus tantas aventuras empresariales. Era incapaz de contemplar los enormes mastodontes que pueblan la primera línea de la bahía de San Lorenzo sin que le diera un respigo. Pero en 1997 logró vencer sus miedos y buscó piso en la ciudad. Por entonces, ya era un destacado profesor universitario, militante socialista y padre de tres niñas. Lo de ser socio del Grupo no llegaría hasta el año 2002. Convertirse en el tesorero de la mayor sociedad asturiana era una de esas cosas que en la vida se hubiera imaginado. Llegó al cargo hace unos meses, casi por casualidad, tras la inesperada renuncia de su antecesor, Crisanto Cadenas. Aún así, no le costó coger el toro de los presupuestos grupistas por los cuernos y proponer una subida de cuotas que la asamblea del club aprobó masivamente el pasado lunes. Estaba acostumbrado a arriesgar y, por eso, salió de la plaza a hombros. De algo le ha servido no haber parado de dar vueltas desde que dejó aquel barrio de La Arena donde no había mastodontes que nublaran la vista.

De eso hace ya mucho tiempo. El pequeño Enrique pasaba las mañanas y las tardes en la chocolatería Kike, fundada por sus abuelos y convertida en uno de los establecimientos más famosos de Gijón. Detrás de aquel mostrador descubrió que la suerte en los negocios es para quien se la juega. Por eso, entendió sin demasiada dificultad que su padre decidiera llevarse a toda la familia a Bolivia, donde tenía pensado abrir una fábrica transformadora de cacao. El proyecto fracasó y un año después todos estaban de vuelta en España. Se instalaron en Murcia por un tiempo y, después, probaron suerte en la capital. Pañeda llegó a Madrid a punto de estrenar juventud. Ya por entonces daba muestras de ser un chico aplicado y obsesionado con hacer bien las cuentas. Por eso tuvo claro que quería estudiar Económicas. En la Universidad Complutense finalizó su carrera y la compatibilizó con la de Ciencias Políticas. Era el mayor de ocho hermanos, un chaval espabilado, gran conversador y paciente hasta el infinito.

De esas cualidades pueden dar testimonio desde hace unos días los socios grupistas. Su discurso para defender unas cuentas deficitarias y que exigen un esfuerzo por parte de la masa social del club encandiló a propios y extraños. Su tono sereno tranquilizó los ánimos de un cónclave que se pronosticaba movido. Desde su asiento, el presidente Enrique Tamargo le miraba con la cara de un alumno ensimismado, satisfecho de tener a su lado a un profesor tan sabio.

Es la misma que ponen los estudiantes de Económicas y Derecho cuando le escuchan impartir alguna de sus clases. Pañeda llegó a la Universidad de Oviedo nada más licenciarse. Le llamaron por ser asturiano y brillante. En la capital del Principado inició también su andadura política. Sus ideas progresistas le llevaron a sacarse el carné del PSOE y a participar activamente en la gestión de la cosa pública cuando la democracia a nivel local daba sus primeros pasos. Fue concejal con el alcalde Antonio Masip entre los años 83 y 87. En su cargo de edil aprendió también a defender cuentas complicadas de cuadrar. Y sintió el placer que supone, para todo hombre de acción, hacer mejor la vida de sus vecinos.

Pero Pañeda es también una persona de ideas. Por eso, se lanzó junto con un grupo de intelectuales a fundar la Asociación Enclave. A través de ella promocionó a todo aquel que tuviera algo que aportar al pensamiento de izquierdas durante la década de los 90. Todavía no sabe muy bien porqué, pero por aquellos años le entró la morriña. En Oviedo estaba feliz, pero cada vez echaba más en falta el susurro del Cantábrico. Y como a la fuerza ahorcan, hizo de tripas corazón y se acostumbró como pudo a mirar a las torres del Muro sin que le dieran respigos. Recorrió la «Y» y se asentó definitivamente en Gijón. Una ciudad que, inevitablemente, le huele a mar y a chocolate.

Como le gustaba practicar deporte, echó cuentas y decidió probar suerte en el Grupo. Esperó estoicamente cinco años a que la lista de espera llegara hasta el turno que tenían asignado él y su familia. Y se sacó el carné, básicamente, para jugar al pádel y dejarse caer alguna tarde de domingo primaveral por la terraza de la cafetería. El saldo le había salido positivo. Había entrado a formar parte de un club que, desde el primer momento, le pareció de cuento.

Pero una lesión en la rodilla le obligó a abandonar por un largo tiempo la práctica de deporte. Entonces entró en contacto con José Manuel López, también profesor universitario. Él le presentó a Enrique Tamargo. Querían concurrir a las elecciones del Grupo y tenían un proyecto para que médicos especialistas orientaran a los socios sobre cómo quemar grasas sin riesgo de hacerse daño. Aquello le tocó la fibra sensible y se lanzó a la aventura, casi sin pensarlo. Su lista ganó las elecciones y él se vio, de repente, sumando y restando los números de un mastodonte de más de treinta mil socios. Un mastodonte muy distinto a los que pueblan San Lorenzo y donde ha aprendido a sentirse otra vez plenamente gijonés.

con cariño

de tu hija que te adora

…y ya sabes…

el chocolate espeso, sí

pero ahora también bailable!

Chocolate Bailable
info@chocolatebailable.es

Una bailarina geóloga, una geóloga cuenta-cuentos,una cuenta-cuentos jardinera, una jardinera apasionada por los mapas, una comunicadora nata y ahora Community Manager y Diseñadora web, buscadora profesional de la belleza.

6 Comments

  • Elena Pañeda Reinlein

    07.04.2009 at 21:19 Responder

    QUE BIEN QUE SE PUBLIQUE ESTE PERFIL DE UN HOMBRE DECENTE, a pesar de todas las oportunidades que tuvo para no serlo. UN HOMBRE LIBRE que conoce el precio que se paga por serlo y sigue adelante con sus ideas y sus convicciones mamadas desde la cuna gracias a su madre y a su padre, y que él ha sabido impregnar a sus tres hijas.

    GRACIAS KIKE por tu valentia …y como soy egoista GRACIAS por ser tan osado y no dejarme sola en las aventuras que valen la pena.

    Tu hermana Elena

  • Enrique Pañeda

    07.04.2009 at 23:33 Responder

    ¡Vaya jartá de reírnos que hemos tenido Chusi y yo con tu estupendo comentario…! Además de escribir muy bien también has salido con un gran sentido del humor, todavía me acuerdo de lo que me reí en Dueñas a la vuelta de un viaje con tu madre de Portugal con la imitación de mis comportamientos que montastéis Virginia y tú…Así que está claro: con amor y con humor, lo que nos echen…
    Un beso muy fuerte de tu papi y tu fan…y mañana más risas

  • Angela

    08.04.2009 at 08:04 Responder

    @ Elena: Tienes toda la razón, menos mal que se publica el perfil de un hombre así, aunque le falten detalles, pero es lo que hay y esta muy bien que se reconozca su trabajo!

    @ Papá: me alegra haberte hecho reir! De eso se trata, de tomarlos las cosas con sentido del humor! Este fin de semana mas…nos vemos esta noche!

    Besos a los dos!

  • Itziar Pañeda Reinlein

    13.04.2009 at 18:33 Responder

    Angela…, querida, te has olvidado de las patatas fritas!!!! A ver quién era el guapo que intentaba quitárselas del plato.

    Por lo demás un perfil guapo, guapo de verdad, el tuyo en primer lugar. El otro, muy informativo, hasta yo me he enterado de cosas que desconocía.

    En fin, es un orgullo tener un hermano mayor así.
    Un beso

  • Angela

    14.04.2009 at 07:38 Responder

    Itziar! Tienes toda la razón, se me olvidaron las patatas fritas, 🙂 🙂 es imposible quitarle ni una aunque yo a veces le he pedido y con mucha cara de resignación acabada dándome alguna….

    Me alegra que te haya gustado el perfil y que sigas visitando este espacio, gracias!
    Besos!

  • De un León economista que queria ser cuentista « Chocolate Bailable

    11.08.2011 at 16:06 Responder

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